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Fotos y sexo

Las cosas hay que verlas con cierta perspectiva.

Las cosas hay que verlas con cierta perspectiva.

A diario me encuentro en internet fotos que son algo más que fotos ginecológicas.

Son otro concepto. Van más allá.

Las cosas que podemos ver (los que tenemos la gran suerte de disfrutar del sentido de la vista), creo yo que deben ser vistas al natural, ni aumentadas, ni disminuidas, ni pixeladas, ni manipuladas.

Si una polla mide 20 centímetros, no debería verla de un metro y medio, ¿verdad?

Es un ejemplo tonto, pero a lo que voy: encuentro montones de fotos por ahí captadas, con esas increibles cámaras fotográficas -que lo mismo hacen milagros, que hacen verdaderos crímenes contra la humanidad- que aumentan y fotografían de tan tan tan cerca, que lo que debería ser un delicado vello corporal, parece un campo de cañas de azúcar; una roncha o espinilla, parece el Vesubio; unos genitales femeninos parecen un calamar, una sepia o un bicho raro…

Ay, la leche, si es que esas cosas -aún observadas de cerca a simple vista por el ojo humano- no son así (bueno sí lo son: ¡pero el ojo no las ve!)

¿Os resultan eróticas o excitantes esas imágenes?

A mí, literalmente, me echan para atrás. Tendríais que ver mi cara y mi gesto cuando me topo con una. Como si mordiera un limón, más o menos, jeje.

La perspectiva, aaaaaahhhhh la perspectiva. Qué bonita y qué necesaria.

La verdad -lo habréis notado- tengo un mucho de nudista y exhibicionista. Sin embargo no me gusta poner fotos de mis partes íntimas en primer plano.

En la realidad, ningún tío se va a poner a 0,5 centímetros de mi coño para contemplarlo durante un rato, ¿a que no?.

Pos eso.

A esa distancia, el maromo debería de estar haciendo otras cosillas, ya sabéis…

De follaratones y hombres

¿Hombre o follaratón?

¿Hombre o follaratón?

El sexo, la pornografía e internet –qué duda cabe- caminan de la mano a todas partes en estos tiempos.

De hecho, aquí estamos Carlo y yo (él, pequeño, suave, peludo…; yo, 36, monísima, hetero… XDDD), dándole difusión a nuestro proyecto de intercambio de parejas mediante un blog que lee un puñado de gente al cabo del día.

¿Dónde dar a conocer una idea así, que no sea en internet?

Porque yo no me veo haciendo un buzoneo por mi barrio, ni pegando carteles en las farolas o en los parabrisas de los coches (además, es ilegal). Carlo y yo imprimiendo trípticos o dípticos o monípticos en los que ponga…:

SE BUSCA PAREJA PARA INTERCAMBIOS SEXUALES. HOMBRES SOLOS, NO.

Y empapelando todo con ellos…

O dando conferencias en hoteles, congresos, universidades (aunque mira, eso me gustaría).

¿A que no?

De ahí que internet me parezca un buen panel, ya sea a través del blog, google + o twitter, que es lo que nosotros manejamos.

Pero la cuestión es que no deja de asombrarme el inmenso universo sexual que tenemos en la red. Puedes hacer casi de todo. A distancia, eso sí.

Como la UNED, pero con chichis y pollas.

La verdad, a mí todo ese mundillo no me atrae. Me parece artificial. Triste. A pesar de ser tímida y no ser ni mucho menos una experta en relaciones sociales (soy todo lo contrario), elijo siempre el encuentro real, el cara a cara, aunque eso luego pueda incluso conllevar problemas. Me gusta tratar con personas, piel a piel.

Y que conste que no tengo nada contra los FOLLARATONES, ¿eh?

Que cada uno haga lo que le venga en gana, como hago yo.

Pero lo dicho: elijo quedarme al margen de ese universo, porque hay cosas que no tengo el menor interés en explorar.

Y entre follaratones y hombres, me quedo con los hombres.