Archivo de la etiqueta: follar con ingenieros

Follar con un albañil

A mí me dejas con la hormigonera esa...

A mí me dejas con la hormigonera esa…

Después del lío que me montaron ayer los informáticos indignados, y de que aparecieran varios fantasmuchis del sector explicándome lo mucho que ellos follan y cuán prestos podrían demostrármelo -copa incluída-, hoy vamos a hablar de los albañiles.

En realidad el título de la entrada debería ser FOLLAR CON UN INGENIERO, ya que uno de mis ávidos lectores, me indicó que él lo era, y preguntó que a él cuándo le tocaba. Pero en vista de que se expresa cual albañil panzudo (“te comería hasta la gomilla de las bragas”, explicó nuestro ingeniero literalmente), he preferido homenajearlos a ellos.

Porque total, tanto monta…

Meter en la cama a un albañil es arriesgado, porque en cualquier momento y cuando menos te lo esperas, se sube al armario y en lugar de hacerte el salto del tigre, se saca la panza, se coge una cerveza y un bocata de chorizo y empieza a gritarte aquello de:

-¡¡¡¡Eeeeeeehhhhhh, tía buenaaaaaaaaaaa, te voy a comer hasta la tirilla er tanga… A ti te metía yo en mi fragoneta y no paraba hasta quitarle tós los bollos… Ven acá pá cá, jamooooooonaaaaaaaaaa, que ti voy a asolar tós los cimientos…!!!!

Y claro, tú allí acojonada, que no sabes si salir de la cama, esconderte debajo o llamar a los municipales. Eso sí, lo bueno del albañil o el ingeniero (monta tanto) es que si necesitas que te haga alguna ñapa, pues allí lo tienes, presto, con su hormigonera, su pico y su lata de San Migüel…

Otro problema son los cuernos. Con un albañil o ingeniero (tanto monta) los tienes garantizados, porque la obra les da mucha testosterona de esa y están tó el día mu salidos ellos.

O lo mismo es por culpa del chorizo.

Vaya usté a saber.