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Quién lleva los pantalones

¡Pos quién va a mandar aquí, coño! ¡Pos yo!

¡Pos quién va a mandar aquí, coño! ¡Pos yo!

Si no fuera por mí...

Si no fuera por mí…

A medida que una explora redes sociales y va conociendo a parejas liberales, descubre cosas curiosas.

Charlando la semana pasada con un par de  matrimonios muy majos ellos, me decían que les resultaba muy llamativo que fuera yo y no Carlo el que se ocupara de llevar el blog, twitter, webs de contactos liberales y todo el tema de las “relaciones públicas” de los intercambios de pareja.

Pues no sé. Las cosas se desarrollan de forma espontánea así y como Carlito es un hombre flojo por naturaleza (tampoco es que servidora se mate a trabajar, pero vamos), pues todo fluye en esa línea.

Además, si yo llevo los pantalones en esta relación, ¿cuál es el problema?

Carlo está para lo que está, oigan.

Yo pongo la belleza, el estilo, la sensualidad, la simpatía, el saber estar, las guindillas, la conversación, el sexy girl, el cuerpito serrano que dios me ha dado, la lencería erótica, las transparencias, el morbo en estado puro…

Y Carlo pone la p…

Bueno, va, me voy a callar, que luego mi madre me riñe y los liberales me censuran.

Pero a ver, decidme la verdad: ¿vosotros creéis que si fuera por Carlo nosotros nos íbamos a comer un pimiento? Es que ni las semilla, macho.

Miradlo bien.

Si por él fuera, no follaríamos ni en mil años.

Así que mejor agradecedme que sea yo quien lleve los pantalones.

Es lo mejor que nos puede pasar a todos.

Y sé lo me que digo.

Ay, si no fuera por mí…

¿Me pega el rollo catwoman?

La Mari, recauchutada.

La Mari, recauchutada.

Me aburro.

Anoche salí por ahí vestida de catwoman. Con látigo de siete colas incluído (aunque en realidad tiene mucho más de siete…). Azoté un montón de culos de tíos, aunque ni uno sólo me hizo caso.

¡Es que con algo me tengo que entretener, joooooooo!

Es divertidísimo ver la cara de pasmados que se les queda a todos cuando me quito el abrigo y emerge mi look de pegona sadomaso. Ni siquiera saben reaccionar. La cara de los hombres, en particular, es un poema. La boca abierta y se quedan sin saber qué decir.

Y todo por unos pantalones de cuero negro, unos buenos tacones y un top…

Los hombres son unos animalitos adorables a la par que extraños.

Otra parte muy entretenida de mi movida de ayer, fueron los preparativos.

Acudí a una conocida tienda de ropa en busca de mis pantalones de cuero. Allí me topé con una vendedora extremadamente cariñosa que se metía en el probador conmigo a tocarme el culito, para comprobar lo bien que me sentaban los pantalones.

Imagino que le iría el rollo sadomasoquista, porque no me quitaba ojo ni manos de encima y me sacó todos los pantalones de cuero de la tienda y me los hizo probar. “Tú me los enseñas, que te los quiero ver todos”.

Y yo, que tenía un día tonto, allí estaba, dejándome querer, y recibiendo interminables halagos de la vendedora amorosa…

Pero la verdad, no sé yo si me pega a mí el rollito catwoman.

A mí me da que el cuero me hace gorda, ¿no? Podéis opinar con sinceridad, lo soportaré. ¿Creéis que debo pasarme al sado, o mejor me quedo en bata en mi casa? ¡Ay, no sé!:

 

Aquí yo, en cuerines, jeje

Aquí yo, en cuerines, jeje

Vaya culete más gordo, ¿no? A la vendedora le encantaba, eso sí.

Vaya culete más gordo, ¿no? A la vendedora le encantaba, eso sí.

Os voy a pegar una paliza, mamones.

Os voy a pegar una paliza, mamones.

Me los quito ya, que me siento gorda.

Me los quito ya, que me siento gorda.

¿Follar o ser follado?

Conjunto de lencería gris para dominar el mundo... XD

Modelo de lencería gris para dominar el mundo… XD

Otro de los temas sobre los que leo muchas opiniones es el del rol activo o pasivo de los miembros de la pareja.

Carlo cuenta una anécdota de una novia suya que tuvo a la que le explicó, a raiz de la declaración del IRPF, que ella era el sujeto pasivo a todos los efectos. Por lo visto a la muchacha no le hizo ni pizca de gracia y lo interpretó de aquella manera.

En cierto modo, yo la entiendo.

Lo he dicho otras veces en este blog: a mí lo de ser pasiva y víctima y cosas por el estilo, no me convence.

Si me dan a elegir -en la cama- entre gobernar o ser gobernada, atar o ser atada, ser activa o ser pasiva- elijo la primera de las alternativas en todos los casos.

Y es curioso esto, porque en el resto de ámbitos de mi vida yo no soy en absoluto mandona. Es más: no me gusta mandar. Cuando me han ofrecido en el trabajo puestos de mandona, he dicho que no.

Pero en la cama, es diferente (dice Carlo que esta es una de las frases favoritas de las mujeres: “es que es distinto” o “no es lo mismo”, jejeje).

Me gusta mucho más montarme sobre un machote y llevar yo las riendas, que el machote me ponga mirando a Cuenca y ahora vete tú a saber qué va a hacerte…

Prefiero follaros yo a que me folléis vosotros.

Porque no es lo mismo estar follando que estar follada.

Recuerdo que Carlo alguna vez me ha dicho con su voz sensual aquello de: “Un día te voy a atar y te voy a hacer …”.

A lo que yo, con cautela, he respondido: “Dispués”.

No me fío un pelo.

Ya que no mando en ningún otro sitio, al menos en la cama, me gusta mandar a mí. Aunque sea un poquito. Porque tampoco es que me guste coger la fusta y someteros a mis deseos.

Pero lo prefiero a ser la fustigada. Cuestión de gustos.

¿Qué preferís vosotros?

¿Follar o ser follados?