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No llores, cornudito

¡Uy, Mari, que se te ve tó el culo!

¡Uy, Mari, que se te ve tó el culo!

Hace una semana aproximadamente, nos dimos de alta (bueno, en realidad lo hice yo, y después se lo comuniqué al Carlo, que no puso ninguna objeción XD) en una red social de cornudos fantasiosos. Muchos de vosotros ya la conocéis y de hecho he recibido varios saludos y solicitudes de lectores del blog o seguidores de Twitter.
Lo de las cornamentas no es una de mis fantasías sexuales recurrentes, pero el caso es que vi la publicidad de la web, entré a curiosear y leí que uno de los perfiles admisibles eran precisamente los de la parejas que buscaban intercambios de pareja, así que me hice una cuenta. Y obvio es que en temas de intercambios, unas fantasías sobre cuernos pueden tener perfecta cabida.
Aunque confieso que lo que realmente me impulsó a tomar la decisión de inscribirme fue el hecho de que a mí me hacen mucha gracia los cornuditos llorones.
Carlo quiere que los llame cornudetes y no cornuditos, porque dice que lo primero les jode más… Pero a mí me gusta más el disminutivo cariñoso.
Los que tanto me divierten son esos que asumen el rol de víctimas lloronas, los maridos que buscan un corneador porque reconocen no ser capaces de satisfacer ellos solos a su señora, o tenerla pequeñaja o insuficientemente dura… Y ahí están ellos, sacrificados, haciéndose una triste pajilla, mientras desde un rincón observan cómo un macho de verdad complace a su pimpollita.
Pobres cornuditos llorones. A mí me gustaría consolarlos, poner su cabecita mocosa sobre mi pecho y decirles:
– No llores, tontito, si tampoco la tienes tan pequeña.
Aunque en estas historias de cuernos, las campeonas son las HOT WIFES esas.
Yo, de mayor, quiero ser una HOT WIFE, lo admito, y ponerle muchos cuernos a mi maridito, mientras él nos mira y llora con su cosita en la mano…
De hecho, a mí me gustaría que Carlo fuera corneable. Y poder maltratarlo y hacerlo sufrir y esas cosillas.
Pero no hay huevos de ponerle cuernos a un macho alfa, claro.
En fin, nadie es perfecto.