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¿Somos malas las tías buenas?

¿Las tías buenas pueden no ser malas?

¿Las tías buenas pueden no ser malas?

Se oye mucho decir eso de que las tías buenas son malas malísimas.

¿Pero es cierto o se trata de un tópico más?

Pues mirad, yo es que no tengo una Universidad de esas de Matachuches, ni de Jaguar, ni de Minestronesota en las que se hacen estudios, así que no puedo opinar con el rigor científico que las caracteriza, pero sí que estoy capacitada para emitir mi opinión personal.

Otras tías buenas lo desconozco, pero yo personalmente en persona, soy mala malignísima.

¿Que por qué?

No tengo ni la más remota idea.

Me parece que vino conmigo de serie al nacer. Como el airbag.

Ser maligna ni siquiera es divertido. O sea, que no lo hago por placer ni por diversión. Es como cualquier otro vicio nocivo: uno sabe que no aporta nada, que encima es perjudicial, pero sin embargo…

Eso sí: yo lo dejo cuando quiero.

Mañana mismo decido yo dejar de ser maligna y me salen potencias del flequillo y tó…

¿Y entonces por qué sigo siendo mala?

No sé, macho, no sé.

No es por no ser buena. Si hay que ser buena, se es. No es por no ir. Si se decide ir, se va.

Todo el que me ve la primera vez queda prendado de mi natural bonachonería. Y siempre me dicen:

“María, tía, se nota que eres un taco buena gente”.

Sí, sí.

Tendríais que verlos dos meses y cuatro polvos después…

Me llaman de hija de puta para arriba.

Pero claro, es que yo no tengo la culpa de que tú te hayas planificado un futuro ideal conmigo (retoños incluidos) y un número concreto -pero extenso- de polvetes.

Más que malas, en realidad, las tías buenas lo que somos es justas.

Sabemos la medida exacta de pasión que le corresponde a cada hombre y la administramos con la diligencia de una buena hija de puta de familia.

Toma moreno.

Carlo el Tántrico

Estoy hasta el coño del Tantra.

Estoy hasta el coño del Tantra.

Dice la RAE que, entre otras cosas, EXTRA significa “fuera de”, y a veces “superior a lo normal”.

Pues a todos los efectos, os digo yo que Carlo es un tipejo EXTRAORDINARIO.

O sea, que es más verdulero y dice más tacos que la media…

No hombre, no.

Significa que está más allá de lo normal, de lo que se considera ordinario y habitual. Y en mi opinión, en muchos aspectos, está por encima de, con el sentido de “mejor que”.

Y la gente no está acostumbrada a las cosas diferentes.

La primera vez que compartí cama con ese gordito raro, hace ya cinco años, reconozco que también me quedé extrañada: aquel barrigoncito risueño ni gritaba de placer, ni temblaba de la pasión, ni estaba salido. Tampoco se corría en cero coma. Es más: tardó cerca de dos horas en correrse, para mi desesperación. Recuerdo que ya tenía yo agujetas hasta en la lengua y no sabía qué postura coger, ni de dónde sacar fuerzas para seguir follándome a aquel demente que disfrutaba entre mis piernas…

Cinco años después, ya lo veo muy normal y sé que, sencillamente, Carlo es así.

Pero ahora que hacemos intercambios de parejas, vuelvo a darme cuenta de que la mayoría de los chicos no tienen nada que ver con Carlo en temas de cama.

Rara es la pareja que no me pregunta al respecto, después de haber intimado. Más de uno y una se queda preocupado porque creen que Carlo no ha disfrutado lo suficiente, porque es que… “no se corría”.

Entonces yo les explico que eso en él es lo normal, y que en realidad, ha sido una sesión de las que él considera “rápidas”, porque lo habitual es que tarde bastante más.

Supongo que Carlo, cuando hay gente que aún no lo conoce, por consideración, abrevia un poco, y sobre todo, porque algunas personas esa noche quieren dormir y no esperar cuatro horas -bostezando- a que el gordito se corra de una vez.

A mí a veces hasta me dan ganas de pegarle,  cogerle del cuello y gritarle: ¡¡¡PERO CÓRRETE YA,  CABRÓN, QUE ME TIENES HASTA EL COÑO!!!

No lo hago porque él es masoca y eso es lo que él quisiera… ¡Que se joda!

Pues mirad, sí, os lo voy a decir de una vez ya por todas: Mi Carlo es que es Tántrico.

Nadie es perfecto.

¡Vuelve, Mari!

En los últimos días, ha llegado a nuestra redacción un aluvión de e-mails, de lectores que imploran el perdón de María (la del blog, no la Virgen).

Mi perdón, vamos.

Casualmente, todos me enviaban el mismo tema musical adjunto (el que encabeza esta entrada), pidiéndome que volviera.

Me gusta mucho romper los corazones de los hombres.

Los hombres son mis víctimas.

Adoro verlos llorar.

Pero vamos, que lo tengáis claro: no pienso regresar con vosotros ni quereros otra vez.

Pesados, que sois unos pesados.

¡Quered a otra!

REGLAMENTO SWINGER

¿Te gusta la libertad?

¿Te gusta la libertad?

REGLAMENTO  SWINGER

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

Consagran los artículos 16 y 17 de nuestra Constitución, el Derecho a la libertad, incluido el de la libertad ideológica.

Es misión de los poderes púbicos reglamentar las libertades de los ciudadanos y poner puertas al campo, no sea que se nos escapen los bichos.

Así, en uso de su soberanía popular, el Carlo I Rey de Málaga, y la Mari II Su Real Consortija, han aprobado por unanimidad la norma de desarrollo de los Diez Mandamientos Swingers, dando lugar al presente

REGLAMENTO SWINGER DE 9 DE ABRIL DE 2015

 

TÍTULO I-DISPOSICIONES GENERALES

 

Artículo 1. Objeto de este Reglamento.

El presente Reglamento es de obligada observancia en todo el territorio nacional, incluida Cata la Uña, las provincias vascongadas, Ceuta (en Melilla no hace falta), y el Peñón de Gibraltar, y tiene por objeto imponer reglas detalladas a la libertad sexual de los ciudadanos, pues para eso están las libertades: para que puedan ser reglamentadas exhaustivamente.

Artículo 2. Ámbito de aplicación.

Este Reglamento resulta aplicable a:

  • Lagartijos swíngeres.

  • Bichos.

  • Liberales de chichinabo.

  • Individuos a los que le es aplicable el status de “mi abuela es más liberal que tú”.

  • Porretas.

Artículo 3. Definiciones.

Por swíngeres o liberales de chichinabo, se han de entender aquellos animalitos asilvestrados que, creyendo ser libres, no lo son ni saben serlo, y se sienten tremendamente ofuscados cuando detectan a personas que sí disfrutan y hacen un correcto ejercicio de su libertad individual, ya sea sexual o de otra índole.

 

TÍTULO II-PRINCIPIOS SWINGERS

 

Artículo 4. No me robes mi marido, zorra.

El marido o la esposa no se quitan. Los títulos de propiedad matrimonial despliegan plena eficacia jurídica ante terceros, y sobre todo ante segundas, terceras o cuartas zorras.

Artículo 5. ¡Otra vez nos han plantado los gilipollas!

Las citas sólo se cancelarán por motivos de caso fortuito o fuerza mayor.

Artículo 6. ¿Y para eso hemos venido?

El tiempo es oro. Se considera menos oro cuando se trata de plata con un baño dorado.

Artículo 7. Significado del término NO.

A efectos de este Reglamento, la palabra NO significa “vale, pero te vas a enterar”.

Todos los ciudadanos deben sentirse en todo momento libres de decir NO, sin que por ello tengan que ser necesariamente objeto de represalias.

Artículo 8. Primera regla del club de la trucha.

La primera regla del club de la trucha es que nadie hablará sobre el club de la trucha.

Quedan exceptuados:

  • Las coquinas.

  • Las cocochas.

  • Los peces globos.

  • Los esturiones.

  • Los atunes.

Artículo 9. ¿Quién dices que eres?

Todos los ciudadanos tienen el deber y  la obligación de proteger a Anónimo, sin más límites que los que deriven de las leyes y de la constitución.

Artículo 10. Siempre higiénicos y guapos.

Se permiten el derecho de reunión con H2O, los lunes, miércoles y viernes de 8 a 8.45 horas a.m.

El jabón tendrá un PH del 5,123. Cualquier otro PH se considerará infracción y será sancionado.

Se exceptúan de la obligación de higiene los siguientes supuestos:

  • El pestazo a tabaco.

  • El pestazo a porro.

Las mujeres pueden usar ropa de apariencia sexi, pero única y exclusivamente en los locales liberales habilitados al efecto. Hacerlo en un bar de tapas, se considerará descaro y provocación.

Artículo 11. El honor swinger.

Es obligatorio criar fama y echarse a dormir al menos una vez al día, sin que entre un descanso y otro puedan transcurrir más de 25 horas.

La hora se considerará hábil a todos los efectos, salvo el miércoles ceniza, que no procede.

Artículo 12. Amistad, conducta, esfera personal y límites del mar territorial.

Es obligatorio ser un encanto, mostrar afición por la bisexualidad aunque no te guste, y fijar a 35 grados o más la calefacción.

Cuidado por donde navegas, porque todos los ciudadanos tienen el derecho de ejercer su soberanía sobre aquella zona de su propio océano que se extiende a una distancia de doce millas náuticas, contadas a partir de las líneas de base desde las que se mide su anchura.

 O dicho en otros términos: por el culo, no.

Artículo 13. ¿Ah, pero hay que usar condón?

Los swíngeres también son fértiles.

Incluso se reproducen.

TÍTULO III-DE LAS MEDIDAS PARA EL CORRECTO EJERCICIO DE LA LIBERTAD SWINGER

 

Artículo 14. Depilación.

Es obligatorio que el pubis del hombre y de la mujer se encuentre depilados.

El vello púbico, en ningún caso podrá exceder, en su longitud, de las tres cuartas partes de la mitad de un centímetro.

Su grosor máximo será 16,3.

No se admiten coletas, rastas, trenzas ni extensiones de pelo sintético.

El día habilitado para proceder al rasurado reglamentario, será el viernes, en horario comprendido entre las 19.17 horas y las 21.42, porque un swinger sólo folla los fines de semana y cuando su señora se lo permite.

Artículo 15. Calendario para follandillo.

Los swingers son todos libres e iguales ante la Ley, y follan cuando quieren.

Por ello, no está permitido follar ningún miércoles del año, el jueves santo, el viernes santo, ningún lunes, ningún viernes, ningún jueves ni ningún martes.

Los días se considerarán hábiles a todos los efectos. Los que sean inhábiles, no cuentan. Los naturales ya no existen. Los procesales no son como antes.

Los días habilitados reglamentariamente para practicar sexo o hacer el amor son los sábados y los domingos.

No se podrán habilitar otros.

Artículo 16. Espacios habilitados para follandillo.

No se permite tener relaciones sexuales ni en la calle, ni en casa, ni en el piso privado de Carlo y María, ni en el ascensor.

Los únicos espacios autorizados para ejercitar la libertad sexual se relacionan en el ANEXO I de este Reglamento.

Artículo 17. Sexo anal.

Con independencia del estado de las hemorroides del ciudadano o de su libertad de elección en materia de prácticas sexuales, el sexo anal tendrá carácter obligatorio.

No obstante, el ciudadano debe sentirse siempre y en todo caso, libre para decir “por el culo, no”.

 Artículo 18. Bisexualidad.

Por imperativo legal y por desarrollo reglamentario, todos los swíngeres se consideran libres y bisexuales ante la Ley.

No se admite ningún tipo de tendencia heterosexual y se prohíbe la libertad de expresión, siempre y cuando vaya dirigida a manifestar o defender el sentimiento hetero.

Todos los ciudadanos deben sentirse libres para decir “yo no como otros chichis”(ella) o “yo no deseo ingerir ajenas pollas” (él), pero mejor es estarse calladito y decir “bueno, ya veremos, que yo en realidad soy bicurioso”.

¡Y eso te lo comes!

Artículo 19. Squirting.

Todas las mujeres swíngeres quedan obligadas a practicar squirting.

La única persona habilitada para llevarlo a cabo es el Rey del Squirting.

Artículo 20. Procedimiento y régimen sancionador.

El procedimiento sancionador se iniciará previa denuncia de parte.

El incumplimiento de cualesquiera de las obligaciones impuestas en el presente reglamento, darán lugar a sanción.

Las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves, si bien desconocemos para qué.

Las sanciones consistirán en:

  • Bloqueo de usuarios en redes sociales.

  • Introducción de trols en los blogs del infractor.

  • Campañas públicas de desacreditación del infractor.

  • Manifestaciones contra el infractor por Calle Larios, portando pancartas con sus fotos desnudo.

  • Vacío.

  • Silencio.

  • Envidia.

  • Lujuria.

  • Muerte.

DISPOSICIÓN ADICIONAL PRIMERA: El artículo 1 de este Reglamento se entenderá siempre en concordancia con el artículo 3.

DISPOSICIÓN ADICIONAL SEGUNDA: El artículo 2, el 3 y el 5 no se aplican cuando sí se aplica el 6.

DISPOSICIÓN ADICIONAL TERCERA: El artículo 10, sumado al 12 y multiplicado por el 18, dan como resultado 251, y por tanto, en su aplicación se deberá estar a la Disposición Final, que fue modificada por la Disposición Adicional, que a su vez fue derogado y vuelta a entrar en vigor por la Disposición Transitoria de la Ley que introduce reformas al Reglamento reformado por la Ley Orgánica que reformaba el Real Decreto del año 84 antes de Cristo.

DISPOSICIÓN TRANSITORIA: Entre tanto, vamos a aplicar mejor la disposición adicional tercera y la primera en sus tres cuartas partes.

DISPOSICIÓN FINAL: THE END.

ANEXO I

 

Para echar un quiqui tendrá el ciudadano que acudir obligatoriamente a alguno de los siguientes establecimientos:

  • PUB LIBERAL FRANCISCO FRANCO.

  • MORDAZA’S NIGTH CLUB.

  • BIG HOUSE ATADOSLAND.

  • CUATROCAMAS SWINGER`S NIGTH.

ANEXO II

 

No hay anexo II

 

Porretas, NO

Hay gente que no acepta un no.

Hay gente que no acepta un no.

Ya hacía tiempo que no me metía con mis amigos los swingers. Y como sé y me consta que visitan nuestro famoso blog un día sí y otro también -ansiosos ellos-, y esperan encontrar nuevos artículos en los que los fustigue sin piedad, pues… ¡¡¡ahí lleváis unas hostias, compañeros!!!

Es que sois unos mazorquitas de mil pares de narices.

Como os he explicado alguna que otra vez, -queridos lectores, admiradores y detractores- nuestros bichitos swíngeres, tienen un decálago de conducta (que por cierto, para ser swinger, todos tienen que ser investidos -digo desvestidos- en un acto solemne donde juran o prometen sobre un vibrador itachichi, cumplir y hacer cumplir su Código de ronrón… pero en relación con esto ya publicaré una entrada detallada otro día, tranquilos).

Es igual que los diez mandamientos (que dice Carlo que eran 15, hasta que al pavo lacio de Moisés, se le cayó una tabla bajando de la montaña esa, se le rompió y quedaron en 10), pero para follandillo en grupo.

Hay un mandamiento swinger que dice -con buena lógica- que no se debe forzar a nadie a hacer lo que no quiere y menos a la propia pareja, debiendo entenderse siempre -y en todos los casos- que UN NO ES UN NO.

Pero eso sí: más de un lagartijo swinger entiende que el  “no” recibido, le autoriza directamente para tomar represalias contra el que se niega.

Unos te bloquean directamente en la red social de turno, sin más.

Otros responden a tu “no”, iniciando una campaña agresiva de desacreditación, publicando tus miserias en el muro de la red social, organizando manifestaciones en tu contra y explicándole a sus conocidos swingers, todas y cada una de tus maldades.

Esa es la forma en que ellos interpretan sus propias normas. Y como diría el Carlo: son sus costumbres y hay que respetarlas.

Pero, María, tú siéntete libre de decir que no, que no pasa nada…

JA.

No hace falta que os diga por dónde nos pasamos Carlo y yo vuestras represalias liberales. Nosotros sí somos personas libres, a diferencia de vosotros.

Nosotros decidimos qué hacemos, cuándo lo hacemos, con qué intensidad lo hacemos, si follamos en casa o vamos donde a ti te salga del nabo, qué metemos en nuestra cama y por dónde…

Porque…: ¿Os imagináis meter en vuestra cama a una pareja de lampreas, o de dugongos? ¿O a unas medusas del Mar del Norte? ¡Con lo que eso tiene que picar!

Pues a nosotros, por ejemplo, no nos da la gana follar con porretas. Nadie en su sano juicio se metería en la cama con un porreta, ¿a que no?, salvo que no tengas más remedio o estés muy necesitado. Los porretas acumulan en su cementerio personal, una legión de neuronas muertas, que ralentizan su existencia y entorpecen sus movimientos… Y encima, echan peste a porro.

Por eso, y como bien decía mi viejo:

Los porretas, cuando no la cagan a la entrada, la cagan a la salida.

Porretitas, NO, gracias.

Me quiero mucho

Insuperable Carlo.

Insuperable Carlo.

No hay nada más sexi, más sensual, más morboso, más bonito y más divino que un hombre que se adora tremenda, única, exclusiva y diariamente a sí mismo más que a nada en el mundo.

Así que al próximo que venga por aquí a meterse con el puto y horrible gordo, y a decir que es gordo o feo, lo reviento, ¿ein?

Si no fuera porque él ya tiene su corazón ocupado y rebosante de sí mismo y de su propio amor, yo me habría enamorado del Carlo.

Perdidamente.

Pero es imposible enamorarse de alguien que ya se ha enamorado de sí mismo hasta extremos imposibles. Aunque quieras adentrarte en su corazón y ponerte pastelosito, no puedes. Está colmado. Ahí no cabe un alfiler.

Porque Carlo es polígamo en la cama como el que más, pero monógamo de sí mismo para el amor que se profesa.

Yo te querría, gordo autoenamorado, de no ser porque ya estás pillado por ti mismo…

Divino puto gordo.

Prodigioso.

Yo no te quiero.

¿Pá qué?

Si ya te quieres tú. Y nadie puede quererte más que tú.

No te quiero.

Y no hay nada más bonito que no quererte porque ya te quieres tanto que no hace falta que nadie más te quiera.

:-)

Además, el bonito con tomate está riquísimo. Y no tiene espinas de esas.

María culo rojo

Todos los viernes organizamos un evento en nuestro piso que hemos bautizado como LOS VIERNES SÁDICOS.

Si a alguna pareja le interesa, que nos mande un e-mail.

Consiste en sesiones de iniciación al BDSM, y al sadomasoquismo en general. La idea es que los asistentes me enseñen cómo debo azotar al Carlo para que disfrute con sus dolores.

Sigo pensando que es de gilipollas, pero como me gusta respetar las aficiones sexuales de los demás, pues hago el esfuerzo de entenderlo y aprender un poco.

Mi papel en el BDSM tengo claro que es activo. A mí eso de que me provoquen dolor en la cama, como ya os expliqué en alguna entrada anterior, no me hace ni pizca de gracia.

Pero claro, en una sesión de BDSM con el puto gordo, ni Dios se libra de algún azote.

Aquí os dejo este pequeño vídeo donde el referido señor con sobrepeso, se ensaña con mi culo hasta el enrojecimiento.

Para mi sorpresa, cuando lo he subido a las redes sociales, ha sido el vídeo que más ha gustado -con diferencia- a los usuarios.

Imagino que también hará las delicias de mis queridos lectores…

Pues que sepáis que sois todos unos cabrones y unos hijos de puta.

Sin acritud, ¿ein?.

Este es el vídeo famoso:

http://flashservice.xvideos.com/embedframe/11023827

Los dilemas de María

¿Qué enseño mejor? ¿El culo o los pechitos?

¿Qué enseño mejor? ¿El culo o los pechitos?

Mi vida es un continuo sin vivir y zozobro cada instante en un mar de dudas y trascendetales preguntas.

Y nunca hay respuestas.

“¿Qué es más noble para el alma…?”

Ni idea.

Mi rutina diaria es levantarme apesadumbrada por mis tempestades, desayunar tarde, mirarme en el espejo, comprobar si tengo más (o menos) tetas o más (o menos) culo, quedarme en bolas, agarrar la cámara de fotos y echarme unas ráfagas haciendo el sensual indio ante ella…

Luego me siento frente al ordenador y comienzo a seleccionar entre el muestrario de chichi, culo y tetuchas digitalizadas…

Entonces me surgen las tremendas dudas:

¿Cómo estoy mejor? ¿Con el culo al aire? ¿O con los pechitos desnudos?

¡Ay, omá, qué dilema!

Politraumatismo sexual

Hostias... que Carlo come pollas...

Hostias… que Carlo come pollas…

El viernes por la noche tuvimos una intensa sesión de sadomasoquismo en nuestro piso con dos parejas muy simpaticonas.

Bueno, lo de intensa depende, porque el Carlo dice que él rascándose con sus propias uñas, se hace más daño del que entre todos logramos infringirle.

En fin.

Pero para mí fue una tremenda noche.

Lo más doloroso de todo fue el encontronazo que tuve con la realidad. A consecuencia de ello, sufro un politraumatismo extenso sexual, a nivel psico-sensitivo,en el hemisferio derecho, que escuece que te cagas.

Todo ocurrió muy rápido.

Yo estaba comiéndome una polla feliz (que por circunstancias aún no investigadas, permaneció en igual grado de felicidad durante toda la noche…), felizmente, cuando de pronto, viene el Carlo y se la come también.

Primero pensé que había sido yo misma, que me había quedado vizca por culpa de los huevos que el maromo me estaba estampando sobre los ojos.

Pero después miré mejor, apartándome un huevo del ojo izquierdo, y qué va: el Carlo comía y comía, ayudándome, no fuera que me empachara yo sola con tanto zarchichón…

No, vale, no voy a entrar en detalles.

No lo puedo contar: es algo que hay que vivir.

Y lo que más me jode es que sé que el puto gordo lo hace para fastidiarme, porque un día apostamos que si él se comía una polla, yo me comería un coño.

Yo, que hubiera matado por defender la dignidad de mi macho, y le habría sacado los ojos con saña a todo aquel que hubiese afirmado que Carlo comía pollas…

Cría cuervos…

Pues me da igual, Carlo, las pollas que te comas.

No pienso cumplir mi parte del trato.

Ahora te jodes.

Fantasías sexuales

¡A cumplir fantasías se ha dicho!

¡A cumplir fantasías se ha dicho!

Yo una vez tuve un novio que decía que las fantasías eran solo eso: fantasías. Y que su esencia consistía en que no debían hacerse realidad, porque si no, dejaban de ser fantasías.

Pirados los hay en todas partes y alguno que otro se ha colado en mi cama, sí, no os voy a mentir.

Pues yo creo que las fantasías, por el contrario, están para cumplirlas.

Si no: ¿qué gracia tienen?

Y yo, precisamente y mire usted por donde, tengo la fantasía de que me vendan los ojos, me desnudan completamente, me tumban en la cama y un montón de manos de hombre y mujer me acarician todo el cuerpo, o me besan, o dan mordisquitos, o me untan de nata y nocilla y me lo limpian todo a chupetones, o me dan masajes con aceites… Y yo ahí sin saber qué me hacen ni quién…

Me he propuesto cumplir esta fantasía sexual, así que este jueves estaremos en nuestro piso esperando a cuantas parejas se apunten, jejeje.

Si os interesa, enviadnos un e-mail y ya os contamos los detalles :-))).