Archivos Mensuales: julio 2017

Los swíngüeres solitarios

INTERCAMBIO COMPLETO YA

Fiesta de bragas

Este sábado una pareja muy simpaticota organiza una famosa fiesta de bragas en Mijas-Costa.

Le he preguntado a Carlo que qué le parece si vamos, que a mí eso de la lencería me suele gustar.

Me ha contestado que habrá mucha gente y que es la ocasión ideal para ir a cualquier club swíngüer, ya que toda la gente estará en la fiesta de bragas y los clubes estarán muy tranquilitos.

Razón no le falta, porque opino yo también que tiene poca gracia acudir a un evento masificado.

Pero claro, de esa forma, ni en mil años voy a poder hacer yo mi auténtico y anhelado intercambio completo de pareja completamente.

Así, iremos a un club solitario, donde no habrá ninguna incauta a la que pueda robarle el marido para mí para siempre, a cambio de un delicioso muñeco Carlo Chochona.

No es justo.

Mira, Carlo, te voy a ser sincera: a diferencia de lo que le pasaba a un antiguo novio conmigo, yo no quiero envejecer a tu lado. Estás gordo, eres un impresentable y me avergüenzas donde quiera que vamos.

Yo lo que quiero es intercambiarte de una vez definitiva y completamente. ¿Es que no le entiendes?

¿Para qué crees que te llevo yo a los clubs swíngüeres? ¿Para follarte a ti otra vez?

¿Y eso qué gracia tiene?

¿Yo a ti para qué te tengo?

Así no se puede.

Cari.

Siete años. Siete

Carlo está gorda

Siete años ya. Se dice pronto.

(A todo esto: ¡hola, lectores, personas y bichos swíngeres! ¡Cuánto tiempo!, ¿no?).

Volviendo al siete: esos son los años que hace que conocí a Carlo y que llevo tratando de hacer un INTERCAMBIO COMPLETO DE PAREJA.

Y os aseguro que sin el menor éxito.

Hace siete años, cuando el destino quiso que me topara con Carlo, él ya era gordito. Pero con el tiempo y los excesos, ahora es una especie de foca swínger cornuda (aunque ésta es más bien bigotuda), como la de la foto.

Así que por mucho que trato de intercambiarlo completamente por el marido de otra, no hay manera.

A todas las señoras swíngeras les hago una propuesta justa: tú te quedas con el Carlo para ti para siempre y yo me llevo al cachas de tu marido a mi casa, para mí, para follármelo yo cuando yo quiera.

Y tú…: tú te follas al Carlo… ¡Qué más quieres!

Está gordito, sí, pero es muy limpio y muy simpático.

Nadie es perfecto.

Pues sepáis que estoy harta.

Yo he venido aquí a hablar de mi intercambio completo de parejas y estamos hablando de todo menos de eso.

¡Siete años, oigan!

Ya mismo iré a los clubs y a las orgías de rigor con dentadura postiza y bastón. Y Carlo me acompañará, gordo gordísimo, pero eternamente joven, eso sí.

Pero aún no he perdido la esperanza.

Aquí sigo.

¿Alguna pareja interesada en hacer un genuino intercambio completo de parejas?

Interesados, escribidme.

Abstenerse intercambiadores incompletos y swíngeres de chichinabo.